Vivir
Cuando uno emprende este camino de naufragar en sus profundidades, con el objetivo de conocerse, sanar, encontrar su fórmula para vivir... Medio te perdes más de lo que te encontrás (es parte del proceso también, perdernos para encontrarnos)
Primero, probas con el psicoanálisis, después no te basta, probas con otra rama.
Después decís "che, y si hay algo más?" y te metés a husmear.
Terminaste haciéndote biodecodificación, registros akashicos, reiki, biomúsica para reconectarre con tu cuerpo, sanaste a tu vieja, tu viejo y las 7 generaciones para atrás.
AH! Los astros! También aprendiste de astrología en el medio, numerologia, tarot, lees hasta las plumas que se te aparecen yendo a la facultad.
Leíste libros.
El que te recomendó tu psicóloga.
El que te recomendó una amiga.
Los que encontraste en Internet (que SI O SI tenés que leer)
Los leíste todos, pero ninguno lo elegiste genuinamente vos.
Miraste la peli, la serie, escuchaste el podcast, el video de YouTube.
Seguiste a un gurú guatemalteco, a otra gurú que vive desnuda en la selva.
Te replanteaste todo.
Te cuestionarse todo, hasta lo más sutil.
Seguiste a todos, hiciste lo que todos te recomendaron.
Y ahora?
Ahora tenés la valija llena de herramientas.
Ahora estás queriendo seguirte a vos, encontrarte a vos en medio de la noche en un lugar lejos de todo y todos y decidir vos sola qué carajo hacer para calmarte si te sentís triste, sola, feliz o como sea que te quieras sentir.
Ahora es momento de que después de todo eso que hiciste, comiences a escucharte.
Escucharte posta.
Y comenzar a escribir tu propia historia, dejar tu legado al mundo.
Dejar de esperar para vivir eso que te hace brillar los ojos.
Dejar de esperar a que los sueños se cumplan e ir tras metas y convertirlas en un sueño hecho realidad.
Puede doler, pero crecer duele.
Ya lo sabemos.
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