Desahogo.
Que cómo estoy? Bueno, te voy a decir como no estoy mejor. No estoy bien, no me siento bien, tengo batallas internas, miles. Una lucha constante entre mi parte que sanó y la otra que continúa rota. Pero claro, cómo te voy a decir esto... Te digo que estoy bien, te sonrío, te hago chistes, y río a carcajadas. Anteponiendome al vacío gigante que siento en el pecho. Ese vacío que arde, que quema, que está ahí desde que tengo uso de razón. Tengo miedo de mostrar mis cicatrices, porque tengo miedo de quedarme sola, pero ellas también forman parte de mi. En parte, son las que me hacen más fuerte hoy. Me miró en el espejo, encuentro millones de defectos, la veo ahí dormida, queriendo atacar, es que siempre estará ahí. Solo necesito una palmadita en la espalda, una caricia en la cabeza, mientras duermo, que me deje tranquila, que apacigüe la guerra interna. Pero estoy bien, claro, he estado mejor.