Quiebre
Duele, mucho. Terminar una relación, cuando todavía amas, duele, más de lo que se cree. Pero es un acto de amor a uno mismo, quizás uno de los más grandes. A veces, solo con amor, no alcanza. Por eso, me cansé de amarte de a ratitos, de aprovecharte suavecito. Me cansé de amarte yo sola, de darte tanto espacio... Y entendí que si no es mutuo, no es sano. Me encerrare todo un domingo, a llorar, y dormir para anestesiar el dolor. Y así haré, el tiempo en que mi herida tarde en cerrar. Me retiro despacito, sin hacer ruido. No te preocupes mi amor, deje todo ordenado. No rompí ni un plato. Prefiero retirarme así, en silencio, sin dramas... Voy a extrañar tu piel y tus ojos color cielo. Hasta siempre...