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Mostrando las entradas de febrero, 2020

Quiebre

Duele, mucho. Terminar una relación, cuando todavía amas, duele, más de lo que se cree. Pero es un acto de amor a uno mismo, quizás uno de los más grandes. A veces, solo con amor, no alcanza.  Por eso, me cansé de amarte de a ratitos, de aprovecharte suavecito.  Me cansé de amarte yo sola, de darte tanto espacio...  Y entendí que si no es mutuo, no es sano.  Me encerrare todo un domingo, a llorar, y dormir para anestesiar el dolor. Y así haré, el tiempo en que mi herida tarde en cerrar.  Me retiro despacito, sin hacer ruido. No te preocupes mi amor, deje todo ordenado. No rompí ni un plato. Prefiero retirarme así, en silencio, sin dramas...  Voy a extrañar tu piel y tus ojos color cielo.  Hasta siempre...

Solamente un relajo de Domingo

Soledad y yo. Un mate de madrugada, música suave. Que hermosura, sentir como todo fluye. Lluvia. Lluvia de ideas. Los domingos de noche me ponen productiva. Un mate, música, me siento tan cómoda, que mi voz empieza a fluir. Mi voz cantante, esa que guardo para mi. Esa que me da miedo mostrar, esa que oculte toda mi vida. Cantar, escribir, bailar, expresarme. Me hacen sentir libre. Relajada.

Disfrutar

Intente buscarte en otros cuerpos... Intente reemplazar la sensación de tu piel rosando la mía. Intente reemplazar nuestras charlas con vino de por medio. Y después de mucho buscar, entendí que no era posible... Que ya estaba borracha de tus besos, y mi piel inundada de tus caricias. Que cualquier intento de querer que funcione con alguien más, iba a ser en vano, el destino me lo estaba mostrando en la cara, y no lo quería ver. Supongo tendré que aprender a disfrutar cada segundo al lado tuyo, sin pensar en qué va a pasar. Disfrutar cada beso, como si fuera el último,  cada caricia, cada abrazo. Disfrutar cada charla. Disfrutar de cada vino, y sus efectos posteriores al lado tuyo. Porque verte es disfrutar, eso es.

Amor con moderación

Te amo tanto, que tengo que medir mis maneras de demostrártelo. Te amo de a poquito, a cuenta gotas. Te abrazo de a ratitos, te beso suavecito.  Te amo de a ratitos, pero en realidad te amo todo el tiempo. Pienso en vos, en tus ojos, tu voz. Me explota el corazón, mucho, muchísimo.  Te amo de a poquito, a cuenta gotas, suavecito. Dicen que así es mejor, que así no te espantas.  Y no quiero que te vayas, quedate para siempre.  Dormido en mi pecho, o abrazado a mi cintura, es el momento donde más te siento.  Te amo en secreto, muchísimo. Siento como una presión en el pecho, ansiedad de querer hablarte y activar una explosión de amor. Y miedo, miedo a que esa explosión te aleje.  Te amo de a poquito, y de a poquito, siento que cada día duele más tanta moderación.  No sé siente bien, amar de a poquito, demostrar de a ratitos... 

El destierro de Ana.

Es un tanto difícil contar esto públicamente, lo hago sin ánimos de victimizarme, ni de llamar la atención. LO HAGO PARA AYUDAR.  Todo se remonta a muchísimos años atrás, primaria, tenía 8 años , y mis compañeros siempre tuvieron la mirada bastante crítica. - A ver quién es más alta?  - Ella es más flaca que vos - Ella tiene mejor culo - A ver, quién tiene el pelo más largo? Y cosas así, podría seguir con la lista. Hasta ese entonces solo era eso. Los años pasaban , empecé a salir a jugar al barrio, y ahí? Ahí era peor. Mis amigas se la pasaban diciéndome que me hacía la linda, que era fea, que estaba gorda, que me vestía mal, o incluso me cantaban partes de canciones para hacerme sentir mal. Se burlaban de mí porque yo no escuchaba la misma música que ellas, por lo tanto antes de verlas siempre me aprendía una canción de cumbia para cantarla adelante de ellas. Si, ridículo. Tenia 11 años . En casa, mi mamá siempre encontraba dibujos de rostros tachados, o " soy fea ...

Tengo ganas.

Tengo ganas de verte Tengo ganas de tocarte, desnudarte, besarte. Tengo ganas de morder suave tu labio inferior, tengo ganas de acariciar tu pecho, tu piel suave. Tengo ganas de lamerte entero el cuerpo, recorrerlo con mi boca. Pero también tengo ganas de abrazarte, de amarte. Tengo ganas de sentarme en el césped un domingo a la tarde a charlar con vos. Tengo ganas de que la noche nos encuentre riendo, disfrutando de un malbec. Tengo ganas de verte, besarte, acariciarte. Fundirme con tu piel. Tengo ganas de emborracharme de tu ser.