Chau chau monstruo
Nos preguntan "por qué no te fuiste a la primera?"
Afirman que "te gustaba que te trate así, sino, por qué te quedabas?"
O la peor parte, cuando nos piden pruebas de los abusos emocionales, las manipulaciones, y tenemos que ir a escarbar en nuestra memoria, porque sino, nos tratan de locas, de mentirosas, exageradas...
Es muy difícil salir de un vínculo, que cuando comenzó parecía ser perfecto, ideal, salido de una peli de Disney, que luego poco a poco, se fue volviendo una de Stephen King.
Love bombing, Gaslighting, manipulaciones de todo tipo, mentiras, eran las flores que me regalabas.
Por qué no me iba? Porque tus maniobras eran tan perfectas en mí, que estaba bastante confundida, mareada.
Llegué a pensar que yo hacía todo mal, que tenía problemas para vincularme.
Me fui apagando, me fui metiendo para adentro.
No podía entender qué te pasaba, por qué ya no eras ese caballero atento que conocí los primeros meses, que me trataba como una reina.
Llegué a pensar que pedía demasiado, por pedirte responsabilidad afectiva, demostraciones de afecto, respeto...
Cosas básicas que para vos, monstruo, no existen en tu sistema.
Me esforzaba, porque decías que vos me dabas más de lo que yo te daba. Que vos estabas invirtiendo en mi, como si yo fuera un activo financiero.
Dejaste de decirme "qué linda que estás" y por el contrario, te ponías de mal humor cuando salía toda hermosa con vos (las pocas veces que salíamos, porque te la pasabas escondiendome)
Me exigías que tenía que buscarme un trabajo "en serio", que vos me bancabas con mi proyecto y todo, pero hasta cuando?.
No me ayudabas ni aplaudiendo en la tribuna, galán.
Me exigías que tenía que volver a entrenar para estar fibrosa...
Volvieron las inseguridades.
Me quedé chiquita, en un rincón, con las luces de mi alma a ciegas, con mis haditas confundidas, sin entender cómo la reina se estaba muriendo.
Un año de puras crisis de ansiedad, llanto, pánico.
Nunca sentí tanta ansiedad en mi vida.
Hasta que tu hechizo se rompió.
Empecé a darme cuenta de tus mentiras, de tus manipulaciones, de tu falsedad entera.
De los ciclos de repetición.
Me usabas para lograr lo que vos querías, y te jugué la misma carta el último mes de relación.
Hasta que te saqué el disfraz, y te dejé desnudo.
Sí, al principio fue shockeante para mí, fue un "lo logré" mezclado con un montón de ira e impotencia.
Los seres perversos narcisistas son personas (si se puede decir) psicópatas. No, no están enfermos cómo se cree, su estructura psicológica es otra, son perversos, disfrutan de hacer mal por eso siempre van a buscar desarmarte.
No ven personas, ven objetos que lo van a ayudar a conseguir las cosas que desean.
No sienten amor, ni empatizan, carecen de estas capacidades.
Estudios avalan que los casos de narcisismo se dan más en hombres y afecta al 1% de la población mundial.
Existen las banderas rojas.
Detectalas, y por más que duela, andate.
Andate antes de que el daño sea mayor.
Busca ayuda profesional, así se sale.
Así es que hoy puedo estar contando esto.
Porque la violencia psicológica es violencia también.
Porque si ese día que me tiraste alcohol en la cabeza prendías un fósforo, la historia iba a ser otra.
Hasta nunca, monstruo.
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