Fumar para tapar emociones

 

Recuerdo que cuando era muy chiquita, no sé, 8 años aprox, veía que los grandes fumaban cuando se juntaban y yo los imitaba "fumando lápices" o sahumerios...

Me sentía re "cool", sentía que era grande por eso...

A los 12 años en 1er año de secundaria, veía a los más grandes fumar a la salida del colegio, y comencé a fumar.

Sólo cuando tenía doble turno así no me sentían el olor en casa.

Como nadie se había dado cuenta hasta entonces, fumé en mi cuarto con las ventanas abiertas...
Si, claro, me descubrieron...
Castigadisima.

El cigarrillo siempre estaba presente, no en exceso, pero estaba.

Fumaba cuando me sentía desbordada de estrés en el laburo, fumaba cuando estaba triste, fumaba cuando me sentía insegura.

Fumaba para tapar emociones.

Hasta que un día, dije basta, esto no puede seguir, me da asco oler a cenicero, comencé a ser consciente de los daños que eso generaba en mi cuerpo.
Y lo dejé, de un día para el otro.

Implementé ejercicios de respiración, evalúe que me daba el cigarrillo que no pudiera conseguir en mi.

Sacando los químicos, noté que al fumar inhalaba para aspirar las porquerías, y exhalaba para sacarlas en forma de humo.

Entonces dije, ok, vamos a inhalar paz, humo blanco (simbolico) y exhalar humo negro, todo aquello que me pesa.

Fue ahí donde encontré otra curita para mi corazón.

Hoy me da asco el olor, me hace doler la garganta, cuando lo siento, tomo distancia amorosamente.

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