Flores para mi.

 

Lo fugaz, lo intenso, ese torbellino que nos sacude todo el cuerpo.

 
Ese torbellino que revolvió todo mi ser.
Que sacó a relucir mis miedos, mis heridas (las creía sanadas)

Qué sacudió cada espacio de mi alma, en tan corto tiempo.

Ese torbellino fuiste vos.


Trajiste semillas y las plantaste en mi. 

Regandolas, cuidando de ellas día con día.

Te duró muy poco, no te acordaste que lo que se siembra...
Lo que se siembra, mi amor, siempre se riega...

Un día, ese torbellino dejó de sacudir mis sentidos.
Y se fue...


Dejando en mi, semillas florecidas, esperando a su regador, que nunca llegaría.
Torbellino cobarde, huyó
Se escondió en si mismo.

Ya regué esas semillas florecidas, casi se me secan, eran para cuidar de a dos.
Pero lo logré, ahora tengo flores para mí
Las flores del aprendizaje que me dejaste.

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