Limites

Si nos ponemos a analizar, todo, desde lo más diminuto tiene un límite. Los países, provincias, distritos... Los vínculos entre personas, también tienen un límite invisible, pero existe. Necesario... Ese límite que debemos saber poner a tiempo, o que debe estar preestablecido para evitar heridas, por ejemplo. Ese límite que nos dice "no, para, hasta acá aguanto porque más, duele" Marcar límites nos habla de amor, de respeto para con nosotros mismos. Nos habla de valoración, de saber qué queremos y qué no. A veces cuesta, pero cuando entendés que es una manera de respetarte y respetar a un otro, deja de ser complicado. Poner límites no es dejar de amar, no es dejar de querer algo, sino que es un "hasta acá te permito entrar" "hasta acá llegó mi esfuerzo por querer conseguir algo de esta manera" Es un punto de inflexión.

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