Desliz de insomnio.

Qué pasaría si en lugar de decir NO dijéramos SI.
Qué tal si nos dejamos de pensar tanto las cosas.
Qué tal si nos olvidamos de los prejuicios y empezamos a movernos por lo que realmente sentimos.
De seguro el mundo sería un lugar más confortable.
Qué tal si inventamos un nuevo lugar, en dónde nadie juegue con nuestros sentimientos, dónde no haya prejuicios ni relaciones falsas basadas en intereses muchas veces. Sin vanidades ni apariencias.
De seguro hasta nos encontremos medianamente satisfechos con quienes somos o forjamos ser.
Tan solo deberiamos dejar que las cosas pasen.




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