Tropiezos
Sanar no es un botón que apretas un día y automáticamente te curas de todas tus heridas.
Es un proceso.
Donde hay subidas, en las que te sentís invencible, sentís superación y estas hiper motivadx.
Y a veces, hay bajadas...
Esas bajadas inevitables, provocadas por algo que te hizo recordar a una herida sin sanar del pasado.
En mi proceso de sanación contra los trastornos alimenticios, puedo decir que lo he llevado muy bien al momento de reconocer que tenía un problema y decidir anteponerme.
Pero eso no quiere decir que no tenga recaídas, que no tenga días grises.
Las recaídas existen, lucho contra eso.
Ni un "come" o "por qué no comes? Tenes que comer" va a ayudar.
Es necesario sentir apoyo, acompañamiento y sobretodo que no estén persiguiendo o señalando con el dedo.
Sí, estoy transitando una recaída, estoy luchando contra eso, la pude reconocer, me angustie, sentí que había fracasado, sentí mucho miedo de contarlo porque no quería repetir la misma historia, mi temor gigante de pasar por esas pastillas horrendas que en nada me ayudaron.
Al momento de reconocerla, perdonarme y abrazarme fue que pude pedir ayuda.
Gracias al Universo y a mis ganas de estar mejor y ser mejor, encontré una excelente profesional que me acompaña en este "proceso de pulido" como lo llamamos.
Si estás transitando un tca, fuerza, se puede salir, se puede estar mejor de verdad, busca ayuda, busca un/a profesional que pueda acompañarte y ayudarte, con quien puedas fluir. Rodeate de amor.
Si sos familiar/amigx/pareja, no te culpes, no tenes la culpa, acompaña y no juzgues.
Voy a estar bien, porque puedo y quiero.
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