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Crisis 24

La luna en Escorpio, o tal vez sea Venus, o quizá porque esté ovulando o me esté por indisponer. Muchas veces esas son mis respuestas a mis crisis, a mis tormentas interiores. "De hacernos cargo ni hablar, no?" Me dijo una amiga una vez. Y si, a veces cuesta hacerse cargo de que nos pasa algo e ir y atacar de raíz el problema. ¿Por qué a veces es más fácil distraer la cabeza para que el corazón no duela? ¿Por qué cuesta tanto dejarse estar en crisis? Será  el miedo tal vez a caer en un agujero negro del que luego cuesta sangre, dolor y lágrimas salir. Lo sabes, sabes cuál es el origen de la tormenta, pero ¿qué haces al respecto? Nada, dormir eternamente, descargarte escribiendo, cantando. Y eso a veces, hace que duela más. Ya no sabes que hacer, sos una nena perdida en un laberinto, hecha un bollito en una esquina esperando que alguien te encuentre y te ayude a salir.

Solamente un bajón.

Andas sonriendo, desparramando tu dulzura, tu simpatía y sentido del humor,a veces un tanto ácido. Pero por dentro te estás cayendo a pedazos, sentis como de a poquito te vas quedando sin ganas de respirar. Te cuesta levantarte por las mañanas, cada vez te cuesta más ver el sol. Y te cuestionas mil veces si hiciste bien diciendo eso o aquello. Pensás que siempre el problema sos vos, aunque sabes que diste lo mejor siempre. Aunque sabes que sos suficiente, pero igual te cuestionas todo. Morir a veces te parece la mejor opción cuando tenés la cabeza hundida, pero no te das cuenta que haciendo fuerza podés salir a la superficie mejor de lo que crees. Queres desaparecer por un tiempo, tomarte vacaciones de tu vida.  Eso se llama huir. Pero vos sos fuerte, saliste a flote de circunstancias peores. Y te convertiste en la leona que sos hoy, es un bajon nada más. Vos vas a poder con todo.

Quiero

Quiero despertar por las mañanas, extender mi mano en la cama y sentirte al lado mío, tocar tu espalda. Qué estés ahí durmiendo tranquilo. Quiero despertarte siempre con besos y que me digas "un ratito mas". Quiero que nos riamos juntos, que hablemos de cualquier cosa, que me cuentes tus planes con esa pasión que le pones. Quiero acostarme al lado tuyo en el césped y solo sentir tu respiración. Quiero tenerte y que me tengas, que nos acompañemos y motivemos. Quiero que juntos disfrutemos del placer de estar vivos. Quiero todo con vos.

Cicatrices

Qué curioso cuando pensamos al terminar una relación "nunca voy a amar a alguien de la misma manera, con la misma intensidad" o "nunca más me voy a enamorar". Pasa el tiempo, nuestras heridas sanan, y al ver la cicatriz nos damos cuenta de que es cierto, jamás vamos a amar igual, porque cada relación es distinta, cada persona que vamos a conocer va a permitirnos amar de otra manera que no conociamos hasta entonces. Cada cicatriz de amor me dejó una enseñanza, un aprendizaje. Cada cicatriz me enseña a amarme más a mi misma para poder amar a alguien más. Cada cicatriz me enseña a no olvidarme que soy libre primero y después todo lo que sigue.

Pendiente

Todavía estás ahi, latente entre mis recuerdos. Mi piel no puede borrar tus besos. Esos que me dabas entredormido, mientras me abrazabas. Tal vez me arrepienta de haber querido apurar las cosas. Sí, me arrepiento. Tal vez me arrepienta de no haber corrido a tus brazos esa madrugada... Es que a veces, por las noches, mi mente se transporta a tu cama para besarte y abrazarte un rato antes de dormir. Tal vez sea eso lo que no me deja seguir, tal vez no poder borrarte de mi piel y de mi mente sea lo que no me permite olvidarte. Todavía estás ahi, latente entre mis recuerdos, todavía estás ahí besándome en mis sueños, y despertándome con café por la mañana.

Jugando entre mis sueños

Me despierto, angustiada, llorando como una niña perdida. Sí, de nuevo te soñé.  Me levanto me miro en el espejo y me pregunto que hice mal, que hice mal para perderte. Para que de un día para el otro te fueras sin decirme nada. Me pregunto si tal vez no era suficiente para vos, o si simplemente me usaste como un juguete para tu distracción. Y para no hacermelo sentir me decías que te importaba... Tengo el alma herida una vez más, una vez más me enojo conmigo misma por haberle dado lugar a alguien en mi vida. Me propuse no hablarte, no verte. Ni preguntarte por qué te fuiste sin decirme nada. Hoy no siento hambre, no siento deseo, no tengo ganas de bailar, ni de reír ni de cantar. Solo siento que me muevo con el viento. Intento no caer... Pero llega la noche, me duermo y ahí estas otra vez jugando entre mis sueños.

Soñarte

Qué feo despertarme y saber que no te puedo tocar. Qué feo despertarme y saber que no te puedo ver, porque estás lejos, porque nos separan cientos de kilómetros. Hacía años no sentía atracción tan especial por alguien. Qué no me sentía viva y llena de energía al volver a casa luego de ver a alguien. Te soñe, hermoso, radiante. Sonríendo con el sol de fondo, con esa alegría que te caracteriza, y mirándome con tus ojos negros tan expresivos. Me desperté enojada por no poder verte para contarte, me desperté llorando porque sé que lo nuestro quizás no vaya a suceder jamás. Yo sí tengo ganas de luchar porque sea posible. Continuará?